
Nos ha dejado Ángel Cazorla Olmo, nacido en Santa Cruz de Marchena, provincia de'Almeria, el 1930, una persona con una rica historia personal y una extensa carrera literaria.
Con tan solo siete años, comienza a escribir cuentos que luego intercambia con otros niños por otros objetos.A los catorce añoss, abandona la escuela y un año después emigra a Terrassa, donde empieza a trabajar en una fàbrica.
Su pasión por la lectura y su deseo de escribir se hacen realidd en 1952, cuando un amigo le propone escribir un capítulo de una novel·la del oeste. Es entonces que alquila una máquina de esvribir y se inicia en la literatura popular con la autoría de las denominadas novelas a duro, textos de poco más de cien páginas y ediciones de bajo coste.
En ese momento adopta el pseudónimo de Kent Wilson, puesto que era un nombre más adecuado para un autor de westerns, y comienza a publicar con Ediciones Bruguera y con Editorial Toray más tarde. Entre 1952 y 1958 publica títulos como ¡Trabaja Sepulturero!, El hombre de Nueva Orleans, El Libertador, La Hora de la Venganza, Locos del Espacio, La Llave, Espías en Nueva York o Un novio para Terry. Aparte de los westerns, també hace incursiones en otros géneros como novela policíaca, romàntica, de ciencia ficción o el género bèlico.
En 1958 emigra a Bèlgica para diplomarse en inglés y francés, asistiendo a clases nocturnas mientras, de día, trabaja como albañil. Dos años después vuelve a Terrassa y se dedica a ejercer de traductor al mismo tiempo que viaja por todo el mundo como ejecutivo de ventas de una importante empresa textil de la ciudad.
Pero la madurez literaria de Cazorla llega las dos grandes novelas de las que es autor: El Pan y la Tierra y Crónica de una Herencia. El pan y la tierra es un drama rural escrito por Cazorla en 1959 durante su estancia en Lovaina (Bèlgica). La acción se situa a Santa Cruz de Marchena, pueblo natal del autor, a principios del siglo XX, y narra la vida dura y austera de una familia de parraleros donde la figura represiva y dominante del padre, con la tierra como única meta, se enfrenta a sus hijos, que buscan la llibertad a través de los caminos del amor y la voluntad de emigrar para huir de la sociedad refrenada, contenida y hipócrita. Las historias paralelea, la descripción de los personajes, la vida cotidiana y las costumbres són un claro ejemplo del mundo rural en Santa Cruz.
El mismo autor fue el encargado de realizar una adaptación radiofònica de la novela que el Quadre de Veus de Radioteatre grabó en 1986 y que fue puesta en antena obteniendo un éito notable.
Aparte de la novela, la otra gran pasión literaria de Angel Cazorla era la poesia, donde destacan Sonetos al Hombre y el Viento y la Memoria.






